El mejor análisis del cuadro abstracto El beso de Klimt en 2018

¡Saludos damas y caballeros!. Quién no conoce esta famosísima obra de este  pintor austriaco.  “El beso de Klimt” es una obra que está por todos lados y algunos estamos hasta cansados de verla. Pero no os preocupéis, os voy a contar su verdadera historia, que os va a hacer que os enamoréis o que os guste aún más. 

Está claro que  el cuadro el beso Klimt es un icono del arte y de todos queremos conocerla perfectamente pero en realidad es una obra absolutamente misteriosa. Lo primero decirte que todas las obras nacen de alguien porque les ha ocurrido algo en un momento determinado, y, aunque no se sabe nada con total certeza o exactitud de esta obra, cuanto más sepamos de esta obra más te gustará porque todo el mundo sabe que ¡conocer es más!.

Para conocer la historia de el beso de Klimt primero hay que conocer a su autor, y es que Gustav Klimt es un pintor con muchísimos secretos. Con 45 años era el pintor más famoso de toda Austria y aún vivía con su madre y sus dos hermanas solteras.  Estás pensaban que era un tío bastante tranquilo y aburrido que le gustaba jugar a los bolos, le gustaban los gatos y acostarse pronto, pero en realidad tras esta cara de tipo afable se escondía un tío con un gran apetito sexual, enamorado y obsesionado por las mujeres pero sobre todo por las pelirrojas.

Contexto de la obra El beso de Klimt

Gustav vivía en la Viena de finales del siglo XIV dónde vivía una burguesía de ascenso, la decadencia del Imperio austro-húngaro. La nueva cultura se mezclaba con el auge de la libertad sexual y forman un caldo de cultivo perfecto para la creatividad plural, dónde te podías encontrar en los bares a tipos como Freud.

Gustav_Klimt_1908
Gustav Klimt 1908

Así que en esta época en Viena estaba de moda la declaración del “Art Nouveau” y la sexualidad. Y Klimt no podía sentirse más a gusto en ese ambiente. Por lo visto, se paseaba por su estudio solo con una túnica rodeado de mujeres que estaban esperando a ser pintadas o amadas, y de este estudio salieron miles de dibujos donde se podían ver a las mujeres tranquilamente relajadas masturbándose, bebiendo o dormitando, y así se veían retratadas las mujeres reales de la época acabando con siglos de pudores.

No está claro que Gustav tuviese relaciones sexuales con todas sus musas. Sí que es verdad que tuvo cuatro hijos legítimos y tras su muerte hasta 14 mujeres presentaron demandas de paternidad de las cuales cuatro tuvieron éxito. Y pese a la obsesión que tenía por las mujeres parece ser que vivía muy a gustito con su madre y no tenía ninguna intención de formar ninguna familia. Aunque no nos engañemos, la madre de Gustav Klimt tenía que flipar viendo las obras de arte que su hijo pintaba.

La única obra que el expuso al público y a la crítica fue “El Beso”, y el resto, eran todos escándalos

cuadros gustav klimt

En esta época del impresionismo Gustav siempre pintaba mujeres en posiciones lujuriosas y gozosas, fuesen religiosas o mitológicas. Tampoco a la burguesía del momento le gustaba lo que Gustav pintaba; decían no estar en contra del desnudo ni de la libertad, lo que estaban en contra era de la fealdad. Justificaban así lo incómodos que se sentían ante las figuras provocativas de Gustav, alejadas de figuras realistas y de lo poco convencional.

Técnica que usó en El Beso Gustav Klimt 

Gustav Klimt comenzó a trabajar en el beso en 1907, y sería la obra que culminaría su “época dorada”, llamada así porque aplicaba láminas finísimas de oro. Ponía pan de oro en sus obras influenciado por el viaje que tuvo a Ravena dónde vio en la iglesia de San Vital unos mosaicos bizantinos. Durante el milenio esta técnica se ha reservado solo a horas religiosas y Klimt coge esta técnica aplicándola al clímax de un beso equiparando así religión con el amor.

Pese a estar acostumbrados a ver en la obra de Klimt plasmada en diversos objetos como fundas de móvil, cojines, tazas, etc…en todas las tiendas de souvenirs, esta obra es totalmente cuadrada y mide casi dos metros de alto por dos metros de ancho. La medida exacta son 1,80×1,80 metros.

puzle el beso de gustav klimt

Puede parecer que su paleta de colores es muy reducida tirando todo de tonos amarillos, verdes y ocres, pero no, realmente utiliza muchísimos verdes, morados, azules… Una gama amplísima de color, solo susceptible cuando nos acercamos muchísimo al cuadro. Esta gigantesca obra es un óleo sobre lienzo aplicando pan de oro y pan de estaño sobre pequeños bajo-relieves de yeso. Klimt dominaba varias técnicas de la aplicación del pan de oro y además utilizo varias calidades de este metal.

colores del beso de klimt

Cuando el beso se expuso por primera vez en 1908 no era ni el cuadro que conocemos hoy en día ni tampoco se llamaba “El Beso”. En una carta que escribió Klimt el 16 de julio de 1908 podemos ver que el presta la obra inacabada, que se llama “Los Amantes”, solo y exclusivamente para exposición y que luego se la tenían que devolver para poderla terminar.
Pintaba muy despacio y modificaba las obras a lo largo del tiempo y además rara vez acababa alguna. Esto le pasa a muchos artistas como por ejemplo al famosísimo Leonardo da Vinci que pintaba muy despacito y se dejaba obras sin terminar.

Significado y análisis del cuadro El beso de Klimt

Si hacemos un análisis entre el cuadro original y el actual se pueden observar los cambios que fue haciendo. Por ejemplo, podemos ver que la parte izquierda del terreno de flores está pintada de una manera muy apresurada y muy rápida no como la parte derecha que es muy minuciosa y detallada, como si la obra acabase ahí.

Se puede ver que Klimt añadió unas flores rojas en la manga de la mujer, y también prolongo sus pies hasta el fondo dorado. A la mujer ciñó el vestido enfatizando su figura femenina, y pinto muchos más filamentos dorados en la hierba del paraíso como símbolo de la fertilidad.

Podemos intentar darle más significado al beso de Klimt y es que la túnica del hombre tenía figuras en triángulos en zig zag, y las dos túnicas que llevaban los dos personajes tenían unos elementos decorativos mucho más mezclados y más plurales, y ahora, realmente se puede ver que la mujer tiene muchos círculos y el hombre tiene muchos rectángulos y que solamente la parte que une las dos túnicas, justo en la parte del medio están como entremezclados. Todo esto guarda bastante simbolismo.

Simbolismo en El beso de klimt

Los símbolos de las túnicas están ahí puestos por algo, por ejemplo la del hombre está completa de rectángulos que simbolizan el miembro masculino. Y la túnica de la mujer tiene figuras ondulantes y círculos que aluden a la feminidad. Este tipo de simbología es tan antigua como el tiempo.

Pero la pregunta más importante es ¿quiénes son? Se cree y se teoriza que él puede ser un propio autorretrato de Gustav Klimt, pero… ¿Quién es ella?. Han salido muchas novias a esta figura, y os voy a hablar de tres posibles mujeres que puedan ser esta chica:

La primera candidata es Emily Flog qué fue una famosísima diseñadora de la época amiga de Gustav durante más de 20 años. Parece ser que eran muy amigos y que se quería muchísimo pero que realmente relación ninguna, pero oye, en el cuadro no se están dando un beso en la boca se lo están dando en la mejilla, así que… Emily es una candidata de mucho peso pero nadie puede asegurar que sea ella.

La segunda candidata parece ser que era una señora llamada Adele Bloc Baucher y era una aristócrata que Klimt retrato en dos ocasiones y que también parece ser que fue su amante, pero tampoco está asegurado.
La tercera en discordia es Gilda Rot qué fue una de las musas que le inspiró en bastantes obras.

cuadro Adele Bloc Baucher de Klimt
Adele Bloc Baucher

Así que realmente no está asegurado quién es la mujer del cuadro. Recordemos que Klimt era bastante reservado y reacio a hablar tanto de su vida privada con sus obras y no explicaba nada de lo que hacía así que hay que dejar volar la imaginación… ¿Quién será?. La magia de este cuadro radica precisamente ahí, en el misterio de quién es. Así que esto se transforma en una imagen universal, en un beso universal. No es Klimt con una de sus amantes o con una de sus musas. Es un hombre con una mujer dándose un beso en un acto de cariño. Pero vamos analizar un poco más profundo si esto es un acto de cariño… Dos figuras anónimas que se están abrazando y él le está dando un beso en toda la cara. ¿Ella está a gusto?

Vamos a echar la vista atrás a toda la vida pictórica de Gustav Klimt porque parece ser que el abrazo y el beso es un tema bastante recurrente y obsesivo para este pintor. Desde el 1895 pinta “El amor” y pinta a una figura que está a punto de darse un beso, y, si nos fijamos en todas las figuras que hay por su alrededor son todas figuras como de miedo, de celos, de angustia… están envolviendo ese momento tan precioso y sublime cómo es el amor del beso.

Así que en nuestro famoso El Beso parece ser que estamos asistiendo al momento del beso, del clímax, del abrazo del amor… Pero realmente esta pareja está encima de un precipicio y no sabemos porque a ella se le están cayendo los pies por el precipicio, además ese fondo dorado es como la nada, los está como envolviendo. ¿Y se les ve placer realmente? ¿ella está a gusto? ¿Ella está cómoda?…

Si después de toda esta historia, piensas comprar el beso de Klimt debes saber que en 1908, cuando esta obra se vendió por primera vez, la verdad es que fue un éxito rotundo. Derribo todos los fracasos anteriores de Gustav pero al estar inacabada el Museo que la compró pagó unas 25.000 coronas qué son unos 240.000 dólares ahora, pero vamos si lo comparamos con el retrato de Adele Bloc Baucher que se vendió por el precio de 135 millones de dólares en 2006 la verdad es que el precio de la primera venta del beso Klimt era una ganga.

Como curiosidad sobre la historia de El beso de Klimt decir que la forma que generan estos dos personajes al darse el beso, muchos críticos de arte defienden que tiene forma de miembro masculino debido a que quizá Gustav estaba obsesionado con el tema sexual.

En el año 2003 Austria acuño una moneda de 100 euros con la obra de “El beso” por una cara y la cara de gusta por el otro. La pintura el beso de Gustav Klimt se ha convrtido en emblema nacional. Decir que es una obra que en persona no decepciona para nada en absoluto, aunque la hayas visto miles de millones de veces en miles de cacharros distintos, por lo visto cuando la ves en vivo y en directo en persona impacta muchísimo.

 

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